Aquí podrás encontrar artículos de intereses y curiosidades sobre el mundo de las joyas

 

El diamante más caro del mundo

El diamante rosa más caro del mundo, el Pink Star de 59.60 quilates se subastó en Ginebra con un precio de salida de 44 millones de euros, el precio más alto con el que un diamante ha salido nunca al mercado.

La espectacular joya, de talla ovalada y libre de impurezas, es además el más grande ofrecido hasta el momento con estas características de color y purezas según el presidente de Sotheby´s David bennet. El pink star ha recibido la mayor calificación en color y calidad por el GIA (Gemological Institute of America) se encuentra además dentro de un subgrupo del 2 por 100 de todos los diamantes conocidos como tipo IIA que son químicamente los más puros y de una transparencia óptica extraordinaria.

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El atractivo del oro

Desde tiempos inmemorables, este metal precioso simboliza la riqueza y la buena fortuna.

Los doblones de las tiras cómicas de Rico McPato difícilmente podrían ser 100% de oro. La cantidad de este metal que se ha extraído hasta el momento en todo el mundo equivale a cerca de 166,000 toneladas. Si se metiera todo en un cubo, sus lados tendrían unos 18 metros de largo en total.

Aproximadamente la mitad del suministro mundial de oro adorna los dedos, muñecas y escotes de quienes lo portan. Hay unas 1,000 toneladas de reserva resguardadas en las cajas fuertes de los blancos de Estados Unidos. Así que difícilmente quedaría suficiente para llenar la bóveda secreta de Rico McPato con monedas de 24 quilates: Oro puro.

 

CUESTIÓN DE GUSTOS

Si de presumir  se trata, algunas personas no se detienen ante nada. Un joyero de Hong Kong tenía un sanitario en su emporio hecho de oro puro y valuado en 29 millones de dólares.

La humanidad debería ser más consiente. La mitología griega advierte sobre los inconvenientes de ostentar la nueva riqueza. El rey Midas quería que todo lo que tocara  se convirtiera en oro. Su deseo se hizo realidad, pero su felicidad duró poco, pues se dio cuenta de que el oro no satisface el hambre. Sin embrago, este caso negativo no impide que pongamos este metal precioso en el menú: Existe aunque cueste trabajo creerlo, un mercado prospero para las hojas de oro comestibles. Se usan, por ejemplo, para decorar chocolates costosos.

 

“ORO BLANCO”

En la Edad Media, los alquimistas dedicaron mucho tiempo a encontrar la “fórmula del oro”. Creían que podrían obtenerlo a partir de metales ordinarios. Para algunos, fracasar  les costó la vida, ya que esto enfurecía a sus principescos patrones. Un tal Johann Friedrich Böttger, de Sajonia, fue más afortunado. Obviamente, él tampoco pudo crear oro para su señor feudal, el príncipe Augusto el Fuerte. Pero en 1708 dio con un material blanco durante el curso de sus experimentos que en la actualidad vale casi su peso en oro: la porcelana de Meissen.

 

¿DE MODA O DESFASADO?

La joyería de oro nunca ha dejado de usarse, pero hubo épocas en que los artistas despreciaron este metal precioso para sus fines. En la antigüedad y la Edad Media, adornó esculturas, templos y palacios. Pero el Renacimiento fue testigo de cómo desapareció casi por completo el oro del arte occidental. Ahora pareciera que los escultores empiezan a trabajar de nuevo con él, aunque a veces de maneras poco comunes. El artista belga Jan Fabre, por ejemplo, le dio a su cerebro de oro las alas de un ángel.

 

¿AUTÉNTICO O NO?

¿Cómo saber si una moneda o un anillo es en realidad de oro? En las películas del viejo oeste y las de intriga y misterio, los héroes lo averiguaban al morder el objeto en cuestión. Un método poco confiable. Los joyeros y orfebres de hoy someten los objetos controversiales a la prueba del ácido. El oro falso (a menudo, aleaciones de latón amarillo) se oscurece al entrar en contacto con él, en tanto que el oro verdadero resiste casi cualquier tratamiento. Sólo puede disolverse en agua regia, una mezcla de ácidos nítrico y clorhídrico.

  • Las personas buscan oro en lo más profundo de Sudáfrica. Allí, las minas de oro llegan a estar 3,600 metros  debajo de la superficie.
  • A los conquistadores españoles les tomó  más de tres meses derretir el oro que encontraron en 1533 en la ciudad inca de Cusco.
  •  En 2009, un bretón desempleado encontró unas monedas de oro que pesaban 5.4 kilos y databan del siglo VII.
  • Se puede fabricar un alambre de tres kilómetros de largo a partir de un solo gramo de oro.
  •  El lingote más grande del mundo pesa 250 kilos.

 

¿Por qué el oro te hace sentir tan bien?

Dentro de nuestra vida en sociedad, el oro tiene el poder de recordar entre otras cosas, los vínculos y compromisos que establecemos con Dios y con los hombres; es así que está presente en los momentos más trascendentes de la existencia: sortijas de oro en los matrimonios, medallas en los bautizos y primeras comuniones, etc.

El oro tiene la capacidad de producir los efectos deseados en los demás; cuando se luce adecuadamente provoca la armonía, la exaltación y el deseo, según el ritmo al que se haga vibrar…para el oro siempre existe alguien receptivo que saborea su resplandor y encanto. El oro evoca un misticismo que oscila entre lo divino y lo sensual; divino en cuanto a la pureza y sensual en cuanto a la forma creada por el artesano.

La palabra oro, sin ser verbo tiene el poder de generar la acción; es un instrumento de medición entre lo valioso y lo no valioso.

El oro visto hacia arriba brilla como el sol, al dejarlo caer produce un sonido agudo que viaja en nuestras mentes a través de los siglos. Cuando lo tenemos en nuestras manos es imposible no admirarlo y dejarse seducir. Lo tratamos como a una hija preferida: en los festejos lo lucimos y nos sentimos orgullosos, lo escondemos y guardamos en las épocas de peligro, a la hora de desprendernos de ella deseamos que sea acompañado por la persona más digna y respetable.

 

Catalina la Grande

La emperatriz Rusa Catalina la Grande es un ejemplo de como el amor por los diamantes en ocasiones acompaña a la riqueza y  el poder. A los 14 años Catalina, princesa de Prusia, fue elegida para casarse con el heredero al trono de Rusia. El matrimonio fue una farsa y poco después de la coronación su esposo conspiro para deshacerse de ella.

Pero Catalina, que tenía amigos muy poderosos, hizo que estos dirigieran sus tropas a San Petersburgo, proclamándose ella misma emperatriz de Rusia. Su esposo se rindió y ocho días después fue asesinado.

Catalina enriqueció el tesoro de Rusia nacionalizando todas las propiedades de la iglesia (que en ese entonces incluían un tercio de toda la tierra en Rusia), después implementó un programa de reforma, educación y expansión territorial que hicieron de Rusia una gran potencia, ella soñaba con establecer el orden y justicia, aún y que era muy cruel cuando ella sentía que era realmente necesario.

Catalina fue una gran coleccionista de diamantes y de joyería fina, y sus compras triplicaron el tesoro de Rusia. La corono hecha para su entronización peso 142 gr. y tenía 4,936 diamantes, fue llamado el objeto más valioso que haya existido en Europa.

Catalina la grande continúo su búsqueda por el poder, placer y diamantes hasta su muerte.

 

Diamante Orloff

Este diamante ha impresionado a cualquiera que conoce su historia, pesa 189.62 quilates, es de color azul ligero con un toque verdoso, su claridad es “Excepcionalmente Puro”, corte mogul-cut rose y procede de la mística India.

La historia del diamante Orloff está cubierta de leyendas y datos comprobados, comienza en la ciudad de Srirangam, situada sobre una larga isla en medio de un río. Dentro de la ciudad se encuentra uno de los más sagrados santuarios del sureste de la India: Un templo dedicado a Vishnu “El Creador de Todo”. En lo más íntimo de este santuario, había un ídolo con ojos de diamantes.

En los 1700´s Inglaterra y Francia luchaban por el control de la India y de sus riquezas. Un desertor francés oyó rumores de la existencia de la estatua y de sus preciados ojos. Como estaba prohibido a los infieles entrar al santuario, el fingió conversión al hinduismo.

Una tormentosa noche, él arrancó un ojo del ídolo; quizás dominado por el miedo, dejó el otro ojo y huyo escalando las paredes del templo, saltando al río y nadando por su vida.

Llego a Madrás y rápidamente vendió la piedra a un capitán marino ingles por 2,000 francos. Después de cambiar de mano varias veces, la piedra llego a Ámsterdam, donde el conde ruso Grigori Orloff, escucho de ella.

Orloff, había sido amante de la emperatriz Catalina la Grande, esperando reconquistarla el conde compró el diamante por 90,000 francos y lo llevo a Rusia. En 1774, regalo este impresionante diamante a Catalina, desde entonces fue llamado el diamante Orloff. Catalina acepto el regalo y lo engarzo en el cetro imperial. Como agradecimiento le regalo a Orloff un palacio de mármol, pero su preferencia amorosa y política la dejó para otros. En 1783 el conde murió desquiciado.

En otro episodio de los mitos que envuelven al diamante Orloff, se encuentra Napoleón. Cuando su gran ejército estaba a punto de entrar a Moscú en 1812, la piedra fue escondida en la tumba de un sacerdote. Napoleón descubrió donde se encontraba el diamante y fue a buscarlo, pero antes de que alguien pudiera tomarlo, el fantasma del sacerdote apareció y pronuncio una terrible maldición sobre los profanadores, Napoleón se retiró de Rusia sin el famoso diamante.

Hoy, después de sobrevivir a la revolución y a la guerra, el diamante Orloff sigue radiante sobre el cetro imperial, como uno de los principales tesoros de Rusia.

 

El diamante Maximiliano

Este diamante es una de las gemas más famosas del mundo, también es conocido como el diamante Carlota, pesa 33 quilates, posee un color ligeramente amarillo verdoso, su claridad no ha sido registrada, su corte es cushion brillante y procede del Brasil.

La historia de este diamante es sorprendente, inicia en Sudamérica cuando en una visita a Brasil, el hermano menor del Emperador José Francisco de Asturias, el Archiduque Maximiliano, comprara una piedra en bruto de 50 quilates.

En 1864, con el apoyo del poder francés de Napoleón III, Maximiliano se convirtió en emperador de México. Su impopular imperio duro únicamente mientras contó con el soporte de las tropas francesas, cuando estas se retiraron, su imperio cayó de inmediato, en 1867, Maximiliano fue capturado y fusilado.

El diamante que había sido obsequiado a Carlota, desapareció hasta 1901, cuando dos hombres fueron capturados tratando de introducirlo por contrabando a los estados unidos. Los agentes de aduana lo confiscaron y después lo subastaron a un comprador desconocido.

En 1946, el diamante Maximiliano fue comprado por Morris A. Nelkin, un joyero de Nueva York. Un día de 1961, su hija Ruth, asustada por unos sospechosos fuera de su casa, tomo parte de la colección de gemas de su padre y la escondió en el cesto de basura de su cocina.

En la confusión, ella olvido decirle a su hermana Shirley lo que había hecho. Shirley saco la basura, a pesar de que se arrestó a los basureros ¡La piedra jamás fue recuperada!.

 

Diamante Jonker

Diamante Jonker, Un Sabia Decisión.

El 16 de Enero de 1934, 18 años de arduo trabajo fueron recompensados al minero Jacobus Jonker, cuando su hijo y un trabajador encontraron un diamante de 726 quilates, impresionantemente grande y bello. Esa noche el Sr. Jonker se amarró el grandioso diamante alrededor de su cuello, mientras que su hijo hacia guardia en su cuarto, “armado hasta los dientes”.

Pronto la inmensa piedra en bruto llegó a Johannesburgo, los expertos se entusiasmaron, H. W. Chapman, jefe valuador de diamantes para De Beers, escribió, “El color es un sedoso azul suave, esta es la más fina de todas las piedras que he visto”.

Se necesitaba del mejor tallador de diamantes para cortar al Jonker, el maestro Lazare Kaplan era uno de ellos, finalmente fue el quien recibió la confianza para realizar este trabajo. Después de estudiar la piedra por varios meses, Lazare dijo “Yo solo encuentro un pequeño espacio donde puedo dar le gran golpe para empezar a tallar y después de ello, la paciencia se encargara de todo, varios de los talladores presentes en el evento se oponían a la idea del Sr. Kaplan, argumentando que no era ahí el sitio adecuado, antes de dar el golpe inicial, había mucha tensión en el lugar, pero Lazare firme en su idea dio un golpe certero a la piedra, después de confirmar que había sido todo un éxito, el Sr. Lazare Kaplan se desmayo de la impresión y despertó hasta un día después, cuando al fin pudo festejar el exitoso golpe del famoso diamante.

En total fueron 12 piedras las que salieron del diamante Jonker siendo la más grande el Jonker I de 142.90 quilates. El rey Farouk de Egipto compro este diamante y después lo vendió a la reina Ratna de Nepal, en 1974 fue vendido a un empresario japonés en 4 millones de dólares, alguno de los otros diamantes del Jonker fueron comprados por le Maharajá de Kapurthala y Elizabeth Arden.

 

Mujeres famosas y sus joyas

Su Majestad, la Reina Elizabeth II

Esta mujer posee un mundo de joyería, esta tanta su riqueza que tiene un cuarto especial del tamaño de una pista de patinaje de hielo, como de 40 pies en la parte inferior del palacio de Buckingham, y eso no incluye las joyas de la corona, que se conservan en la torre de Londres. Las joyas personales de la reina están valuadas, conservadoramente en $57 millones de dólares, de estas joyas, la mayoría las ha recibido como regalos.

Una de las joyas más espectaculares dentro de su colección es el rubí Timur, que es una magnifica espinela de 352.50 quilates inscrita con el nombre de varios de sus anteriores dueños. Otras de las fabulosas gemas de su colección incluyen el Cambridge y Deli Dunbar Parure, una fantástica colección de esmeraldas que incluye una diadema de estas hermosas gemas. El broche del príncipe Alberto, que tiene un enorme zafiro, el cual le fue entregado a la reina Victoria por el príncipe Alberto un día antes de su boda. Los aretes de rubíes que pertenecieron a la reina Mary. Podríamos completar todo un libro sobre estas joyas.

La reina también es propietaria del Cullian III y Cullian IV de 94 y 63 quilates que fueron obtenidos del diamante en bruto Estrella de África, de donde salieron también, el Cullian I y II de 530 y 317 quilates respectivamente.

Elizabeth Taylor

Ella tiene una colección de joyas muy famosa que incluye el diamante Krupp de 33.19 quilates y el diamante en forma de pera de 69.42 quilates, llamado Taylor-Burton que ahora pende de un collar, después de que Liz sintió que era un poco grande para ser anillo. Richard Burton también le regalo un diamante amarillo en forma de corazón que fue originalmente un regalo de Shah Jahan en 1621 obsequio para su esposa favorita Mumtaz Mahal, en honor a ella se erigió el Taj Mahal.

A pesar de que Liz está asociada con enormes diamantes, también posee un fabulosa colección de gemas. Sus esmeraldas pueden verse en “La Historia de las Esmeraldas” de National Geographic (Julio del 90). Burton le dio un broche de esmeraldas y diamantes como regalo de compromiso, ella complemento su vestimenta al portar un collar de esmeraldas que le dio como regalo de bodas. Algunas de sus esmeraldas pertenecieron al Gran Duque Vladimir de Rusia.

Uno de los esposos de Taylor, Michael Wilding, le obsequio un zafiro cabuchon como anillo de compromiso. Mike Todd le regalo un espectacular juego de aretes y collar de rubíes. A pesar de tantos regalos que recibió la famosa actriz ninguno como el que le dio Burton, La Perla Peregrina, una de las más grandes  e históricas  perlas del mundo, su forma representa una gota y pesa 203.84 granos (unidad de medida de las perlas), esta perla perteneció a la familia Real Española, cuenta la leyenda que una vez encontraron a esta perla entre los dientes de un perro pekinés, increíblemente la perla no sufrió ningún daño.

Jacqueline Kennedy Onasis

Tenia un exquisito gusto en joyería como en todo lo demás. Ella prefería largos y coloridos collares y brazaletes de Van Cleef & Arpel. Su colección de joyería creció cuando estuvo casada con Aristóteles Onasis. El le regalo a su novia $5 millones de dólares en joyería. Algunas veces el le escondía un brazalete de diamantes de Harry Winston en algún ramo de flores que el le mandaba dos veces por semana. Fue el único en la tierra que no supo que su anillo de compromiso para Jacky fue vendido en 2.6 millones de dólares el 24 de abril de 1996.

Dentro de esta subasta también se vendió un hermoso anillo de Kunsita de 47 quilates que el presidente Kennedy compró como regalo para su esposa, pero que nunca tuvo la oportunidad de dárselo a ella y se vendió en más de $410 mil dólares, un maravilloso collar de amatista de gotas graduadas que fue vendido por $55 mil dólares, unos adorables aretes de turmalina roja de $35 mil dólares, un impresionante broche de granate en forma de flor del siglo XIX vendido en $145 mil dólares, un espectacular anillo de rubí de 17.68 quilates de $290 mil dólares, unos destellantes cabuchones de rubí en aretes de $360 mil dólares, un collar de rubí de $247 mil dólares, ¡Un fistol de oro con gemas vendido por $100 mil dólares!

Marlene Dietrich

Uso su propia colección de impresionante joyería en muchas de sus películas (sus valiosas esmeraldas quedaban especialmente perfectas en sus actuaciones como ladrón de joyería, en la película Desire, 1938). Uno de sus brazaletes se vendió recientemente en  Sotheby´s por $900 mil dólares, una vez cuando estaba cocinando un pastel en casa de Katherin Cornell, Marlene pensó que había perdido su esmeralda de 37.41 quilates al estarlo horneando. Estuvieron buscando y moviendo todo en la cocina, pusieron la casa de cabeza y el anillo nunca se encontró. Fue hasta la hora del postre que el anillo fue descubierto en uno de los platos de un invitado dentro de un pedazo de pastel. ¡Esa si que fue una gran fiesta!

Mary Pickford

Ella nunca fue vista utilizando algo mas que un hilo de perlas para conservar su imagen de inocencia, pero en la vida real ella prefería los grandes rubíes y zafiros estrella. Mary fue dueña de la estrella de Bombay de 60 quilates y de la estrella de la India de 200 quilates, y jamás fue tímida al utilizar ambas al mismo tiempo.

Joan Crawford

Ella estaba tan enamorada de los zafiros que fue llamada “Joan Blue”. Una de sus piezas favoritas era un juego de brazaletes con tres zafiros estrella de 73.15, 63.61 y 57.65 quilates. También tenia un anillo de compromiso de un zafiro estrella de 70 quilates que le regalo su segundo esposo. ¡Además era dueña de un zafiro corte esmeralda de 72 quilates que generalmente usaba en el mismo dedo!, en los cuarentas Crawford agrego un anillo de amatista de 75 quilates y un enorme anillo de citrino de 100 quilates, ambas de corte esmeralda en una montadura sencilla.

Mouna Al-Rashid

Ella es la principal esposa de un millonario de Arabia Saudita y muy conocida en el mundo social de Nueva York, tiene una colección de joyería estimada en $100 millones de dólares.

Hay rumores de que tanta joyería se debe a su habilidad en los negocios, ¡Después de cada gran negocio de su esposo en donde ella participa como consejera, ella inmediatamente va a comprar una joya importante, “Disfruto más teniéndolas que usándolas” diría alguna vez a la revista W.

“Esta es una manera inteligente de invertir, trato de comprar piezas importantes que siempre conservan su valor en el mercado”, ella tiene un impresionante collar de esmeraldas y otro fabuloso de rubíes que son su sello personal.

 

Una perla ha nacido

Muy lejos de la superficie del mar y apartado del mundo se está llevando a cabo un evento milagroso: el nacimiento de una perla.

Nacidas de los cuerpos de las madres ostras, las perlas cultivadas son verdaderamente un regalo de la naturaleza. A diferencia de otras piedras preciosas que son cortadas y pulidas para resaltar su belleza interna, las perlas cultivadas vienen al mundo naturalmente radiantes.

Ellas emergen milagrosamente con luz trémula y cambios constantes de color en su forma, el lustre, suavidad y brillo interior no se parece  a ninguna otra gema en la tierra.

Una perla natural se forma cuando un objeto extraño, un parásito o un pedazo de arena, accidentalmente se aloja por sí mismo dentro del suave cuerpo de una ostra, donde no pude ser expulsado. La ostra intenta protegerse segregando una sustancia suave y cristalina alrededor del irritante. La sustancia es llamada “nácar”. Mientras el irritante siga ahí, la ostra seguirá segregando capa sobre capa de nácar. Después de unos años, el irritante ha sido totalmente cubierto. Esto da como resultado una hermosa y lustrosa perla. 

El nácar está compuesto por cristales microscópicos, alineados perfectamente uno con otro, para que la luz que pase a lo largo del eje sea reflejada y refractada por el otro par producir un arcoíris de luz y color. El nácar encontrado en las perlas cultivadas es formado por las ostras de una manera idéntica. La única diferencia es que el hombre implanta el irritante quirúrgicamente un pedazo redondo y pequeño de concha pulida. Después, es cosa de la ostra anfitriona y de la Madre Naturaleza crear el milagro. Al final, con un cuidado esmerado, solo un 20% de las ostras producirán perlas cultivadas con calidad de joyas.